Los Hombres Huecos: Una Obra Maestra Fragmentada y sus Raíces Musicales
El icónico poema de T.S. Eliot, "Los Hombres Huecos", no fue escrito de una sola vez. Este artículo rastrea su historia de publicación fragmentada en varias revistas literarias, destacando su musicalidad y trazando paralelismos con los últimos cuartetos de cuerda de Beethoven. La estructura e imaginería del poema revelan una profunda implicación con la música, reflejando el propio amor de Eliot por el ragtime y el vaudeville. El final ambiguo del poema, un intento fragmentado de la oración del Señor, continúa alimentando el debate crítico, con interpretaciones que van desde la conversión religiosa hasta una persistente sensación de vacío. Su impacto duradero resuena en diversas formas de arte, inspirando pinturas, instalaciones e incluso influyendo en las letras de la música pop.