Vuelo de prueba 10 de Starship de SpaceX: Un experimento audaz en tolerancia a fallos
El vuelo de prueba 10 de Starship de SpaceX no fue solo otro hito; fue una prueba rigurosa de la tolerancia a fallos del cohete. SpaceX introdujo intencionadamente múltiples fallos para probar el escudo térmico, la redundancia de propulsión y el reinicio del motor Raptor. La prueba se centró en evaluar la resistencia de Starship en condiciones extremas, preparando el terreno para futuros lanzamientos de satélites Starlink, transporte de cargas comerciales y misiones tripuladas. Los ingenieros eliminaron deliberadamente piezas del escudo térmico y experimentaron con un nuevo tipo de pieza con refrigeración activa para recopilar datos del mundo real y refinar los diseños. La redundancia de propulsión se probó simulando un fallo del motor y utilizando con éxito un motor de reserva. Además, Starship logró el reinicio del motor Raptor en el espacio. Esta prueba es crucial para el programa Artemis de la NASA, que depende del desarrollo por parte de SpaceX de un escudo térmico que sobreviva a la reentrada y de una nave que pueda reiniciarse de forma fiable en órbita para transportar astronautas con seguridad a la superficie lunar.