Estaciones de esquí de Norteamérica enfrentan una amenaza existencial: cambio climático y regulaciones ambientales
La industria del esquí de Norteamérica se enfrenta a una crisis. Desde el auge de los años 60 y 70, más de la mitad de las estaciones de esquí han cerrado, impulsadas por el cambio climático, las regulaciones ambientales y la evolución de la demanda de los consumidores. El estudio destaca el consumo insostenible de agua y energía de la producción de nieve artificial, junto con los impactos negativos en la vegetación y la vida silvestre. Para sobrevivir, las estaciones deben adoptar prácticas sostenibles, incluyendo inversiones en tecnologías ecológicas, diversificación de sus ofertas, implementación de pases multi-estación y exploración de modelos de propiedad innovadores para adaptarse al cambio climático y las presiones ambientales, manteniendo la rentabilidad.