La iniciativa DOGE de Musk deja a los empleados federales en la oscuridad sobre el plan de 'renuncia diferida'
Una reunión reciente entre el personal del DOGE de Elon Musk (anteriormente el Servicio Digital de EE. UU.) y su nueva representante de RR. HH., Stephanie Holmes, arrojó poca luz sobre un controvertido plan de "renuncia diferida". El plan, que refleja una táctica similar utilizada en Twitter, ofrece a los empleados una renuncia diferida, pero conlleva el riesgo de despidos posteriores. Holmes no respondió a preguntas cruciales de los empleados sobre el futuro de los proyectos, las políticas de teletrabajo y los detalles del acuerdo, solo enfatizando su legalidad y los beneficios de evitar despidos y los mandatos de regreso a la oficina. Esta falta de claridad deja a los empleados enfrentando un plazo inminente con una incertidumbre significativa sobre la equidad y las verdaderas implicaciones del plan.