California considera refinerías estatales en medio de una inminente escasez de gasolina
Ante una posible crisis de gasolina debido al cierre de refinerías, California está explorando la drástica opción de la propiedad estatal de una o más refinerías. La disminución de la demanda de gasolina, impulsada por la adopción de vehículos eléctricos y las mejoras en la eficiencia, junto con el cierre de refinerías y el cambio a la producción de biodiesel, han creado una situación precaria. Si bien el estado enfrenta los altos costos y las complejidades operacionales de administrar refinerías, su aislamiento geográfico y las formulaciones únicas de gasolina limitan la dependencia del suministro externo. Esta propuesta ha generado debates políticos, con los republicanos oponiéndose firmemente a la medida y los líderes demócratas permaneciendo en silencio. California enfrenta una decisión crítica: arriesgarse a tener refinerías de propiedad estatal para asegurar el suministro de gasolina o permitir que las fuerzas del mercado conduzcan a posibles escaseces y aumentos de precios.