EEUU detiene el intercambio de datos globales de calidad del aire: se avecina una crisis de salud pública
El gobierno de EE. UU. ha dejado de compartir los datos de calidad del aire recopilados de sus embajadas y consulados debido a recortes de financiación, lo que genera preocupación entre los científicos de todo el mundo. Estos datos eran cruciales para controlar la calidad del aire global y mejorar la salud pública, especialmente en los países en desarrollo. La pérdida de esta fuente de datos fiable e independiente dejará a muchas poblaciones vulnerables, especialmente en zonas con alta contaminación como Pakistán e India, en mayor riesgo. Si bien algunas naciones planean reforzar sus propios esfuerzos de control, esto no compensará totalmente la importante brecha dejada por la decisión de EE. UU. La medida, considerada parte de la despriorización de las iniciativas medioambientales por parte de la administración Trump, destaca la importancia de la colaboración internacional para abordar los desafíos medioambientales mundiales.