Bebidas heladas: una advertencia para padres de niños pequeños
Una nueva investigación sugiere que los niños menores de ocho años deben evitar las bebidas heladas debido al potencial de síndrome de intoxicación por glicerol. Las bebidas heladas y de colores brillantes contienen altos niveles de glicerol, un sustituto del azúcar que previene la congelación. Esto puede provocar síntomas como pérdida de conocimiento, bajo nivel de azúcar en sangre, acidosis láctica e hipocalemia. Si bien el glicerol está presente en algunos alimentos, la concentración en las bebidas heladas es significativamente mayor. Un estudio examinó a 21 niños (de 2 a 7 años) que presentaron síntomas como los descritos anteriormente después de consumir bebidas heladas, requiriendo tratamiento de emergencia. Aunque todos se recuperaron, los investigadores instan a la precaución, especialmente porque hay falta de transparencia con respecto a los niveles de glicerol en las bebidas heladas, lo que dificulta la determinación de una dosis segura. La Agencia de Normas Alimentarias ya recomienda evitar las bebidas heladas para niños menores de cuatro años y limita el consumo para los de cinco a diez años. Esta nueva investigación refuerza la necesidad de que los padres eviten dar bebidas heladas a niños menores de ocho años.