El Avestruz: De los Textos Bíblicos a los Zocos Árabes
Los capítulos del libro están organizados por región y período, comenzando por Palestina, Siria y Arabia. Si bien Levítico y Deuteronomio consideraban al avestruz impuro, los númidas del norte de África lo consumían. (Citando al Dr. Duncan del Departamento de Agricultura, el autor sugiere que los contemporáneos prueben el avestruz como un ave de Año Nuevo o de Pascua.) Los hablantes de hebreo llamaban al avestruz bath haya'anah (“hija del desierto”); los hablantes de árabe usaban epítetos similares, llamándolo el padre del desierto, pero también el mago, el fuerte, el fugitivo, el estúpido y el gris. Durante la investigación, el autor encontró abundantes plumas de avestruz en los zocos de Alepo, Damasco y Esmirna, y relata una leyenda islámica sobre las alas débiles del ave: compitiendo con una avutarda, el avestruz olvidó invocar la ayuda de Alá antes de volar cerca del sol, quemando sus alas y las de todas las generaciones futuras.