Por qué no discuto política con mis amigos
El autor explica por qué evita las discusiones políticas con sus amigos, citando años de observación que revelan una fuerte tendencia tribalista en detrimento del pensamiento racional. La mayoría de las personas se aferran a identidades tribales políticas en lugar de puntos de vista independientes; desarrollar tales puntos de vista requiere un esfuerzo intelectual significativo, que la mayoría no está dispuesta a emprender. Esto se debe a que la formación de opiniones políticas bien informadas exige conocimiento interdisciplinar, superar prejuicios y una profunda comprensión empática de puntos de vista opuestos —un desafío considerable. Además, las personas priorizan la pertenencia y la identidad de grupo sobre la verdad objetiva. El autor, por lo tanto, evita las discusiones políticas para evitar discusiones sin sentido y el agotamiento emocional. Finalmente se mudó al área de la bahía en busca de una comunidad que valora el pensamiento racional y la verdad objetiva.