Pesadilla de deepfake con IA: Actores se arrepienten de vender sus derechos de imagen a bajo precio
Actores con dificultades económicas se arrepienten de haber vendido sus derechos de imagen para videos de IA, sin ser conscientes de las posibles consecuencias. Adam Coy, un actor de Nueva York, licenció su rostro y voz por 1000 dólares, solo para descubrir que su avatar de IA predecía desastres. Simon Lee, un actor surcoreano, descubrió que su imagen se usaba para promocionar curas fraudulentas para la salud. Con el avance de la tecnología de avatar de IA, empresas como Synthesia (valorada en 2100 millones de dólares) están obteniendo beneficios, lo que llevó a Synthesia a lanzar un fondo de capital para incentivar a los actores. Sin embargo, los abogados advierten que muchos actores firmaron contratos con cláusulas abusivas sin comprenderlas completamente, destacando los dilemas éticos de esta tecnología emergente.