El módem 56k: Cómo rompió el límite de Shannon
En la era del dial-up, 33,6 kbps se consideraba el límite de velocidad para módems en líneas telefónicas estándar. Sin embargo, el módem 56k surgió, rompiendo esta limitación. Esto no fue una ruptura de la Ley de Shannon, sino una explotación inteligente de la transformación digital de la red telefónica. En ese momento, el núcleo de la red telefónica era digital, solo la 'última milla' seguía siendo analógica. El módem 56k logró velocidades más altas al permitir que los ISP enviaran señales digitales directamente a la red telefónica, omitiendo las conversiones analógicas. Aunque las velocidades reales se veían afectadas por la calidad de la línea y otros factores, el módem 56k hizo que Internet fuera notablemente más usable antes de la proliferación de la banda ancha.