Un nuevo estudio revela una preocupante relación entre las bebidas azucaradas y millones de nuevos casos de diabetes y enfermedades cardíacas cada año. Más de 2,2 millones de nuevos casos de diabetes y 1,1 millones de nuevos casos de enfermedades cardíacas se atribuyen al consumo de bebidas azucaradas anualmente. El problema es particularmente grave en países de bajos y medianos ingresos, donde estas bebidas se comercializan agresivamente y a menudo son más accesibles que alternativas más saludables. América Latina y el Caribe registraron casi un 24% de nuevos casos de diabetes tipo 2 en 2020 relacionados con bebidas azucaradas, mientras que el África subsahariana experimentó el mayor aumento porcentual en casos de diabetes en tres décadas, con las bebidas azucaradas contribuyendo al 21% de los nuevos casos de diabetes y al 11% de los casos de enfermedades cardíacas. Los riesgos para la salud provienen del alto contenido de azúcar y la falta de valor nutricional, lo que lleva a picos de azúcar en la sangre, aumento de peso, resistencia a la insulina y un mayor riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. Las soluciones incluyen campañas de salud pública, impuestos a las bebidas azucaradas y regulaciones publicitarias más estrictas, como se vio en la exitosa implementación del impuesto al azúcar en México en 2014. Sin embargo, se necesitan muchas más acciones, especialmente en regiones como América Latina y África, donde el impacto es más severo.