La prisión del programador: Escapar de la trampa de las herramientas de software hinchadas
Este artículo explora el dilema de las herramientas de software hinchadas: para evitar la rotación de usuarios, las herramientas expanden constantemente su funcionalidad, convirtiéndose finalmente en engorrosas. El autor propone varias soluciones: limitar el crecimiento de la herramienta (impráctico), disminuir los costos de cambio (mediante la compatibilidad con versiones anteriores y la estandarización), aprovechando FFI (Interfaz de Función Externa) e IPC (Comunicación Interprocesos). Los shells Unix, usando IPC, permiten la composición de herramientas, pero el flujo de datos es unidireccional y carece de estructura. PowerShell y NuShell introducen datos estructurados, pero la interoperabilidad y la estabilidad de la versión siguen siendo problemáticas. RPC (Llamada a Procedimiento Remoto) ofrece una interfaz estructurada, pero requiere una extensa modificación del código. El autor concluye que los propios programas son prisiones, restringiendo el flujo de datos y la interoperabilidad, y anuncia una publicación de seguimiento explorando estrategias de escape.