Polvo de freno de vehículos eléctricos: una amenaza oculta de contaminación del aire
Un nuevo estudio revela que, si bien los vehículos eléctricos (VE) producen significativamente menos polvo de freno que los coches de gasolina, gracias al frenado regenerativo, sigue siendo una fuente considerable de contaminación del aire. El polvo de freno, que contiene metales como hierro, cobre y zinc, es perjudicial para la salud humana. El estudio descubrió que hasta el 55% de las partículas PM10 relacionadas con el tráfico no de escape en las ciudades provienen del desgaste de los frenos. Aunque los VE tienen un desgaste ligeramente mayor de los neumáticos, el polvo de freno es más probable que se convierta en aerotransportado. Mejorar la calidad del aire requiere no solo promover los VE, sino también abordar las fuentes de contaminación no de escape y fomentar el transporte público, el ciclismo y caminar.