Haskell: ¿Sorprendentemente Procedural?
Este artículo desafía las ideas preconcebidas comunes sobre Haskell, argumentando que destaca como un lenguaje procedural. Se adentra en el tratamiento de los efectos secundarios como valores de primera clase en Haskell, explicando la mecánica subyacente de los bloques `do` y demostrando el uso de funciones como `pure`, `fmap` y `liftA2` para manipularlos. El autor muestra `sequenceA` y `traverse` para manejar colecciones de efectos secundarios e ilustra cómo estas características permiten la metaprogramación eficiente. Un ejemplo complejo demuestra las fortalezas de Haskell en la gestión de estados y el almacenamiento en caché, contrastándolo con las limitaciones de otros lenguajes. El artículo también explora conceptos avanzados como el monad `State` para un mejor control y resultados en streaming.