Adicción al juego: un asesino silencioso más difícil de combatir que la adicción a las drogas
La Organización Mundial de la Salud clasifica el juego como una adicción, pero su tratamiento resulta mucho más desafiante que la adicción a las drogas. El atractivo del juego radica en el potencial de altos retornos con baja inversión, estimulando el sistema de recompensa del cerebro y llevando a la adicción. Sin embargo, la adicción al juego carece de una sustancia específica, lo que la hace más difícil de detectar y tratar; un asombroso 90% de los casos no se denuncian. A diferencia de la adicción a las drogas, el sistema de recompensa del juego es complejo e impredecible, haciendo que la simple 'abstinencia' sea ineficaz. El artículo explora las causas y las dificultades de tratamiento de la adicción al juego, destacando la importancia de la prevención y la reducción de la exposición.