La congelación de fondos de USAID paraliza la lucha mundial contra la tuberculosis
La congelación abrupta de la ayuda exterior por parte del gobierno de Trump, dirigida a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y su eventual desmantelamiento, ha provocado ondas de choque en la comunidad mundial de la tuberculosis (TB). La USAID, principal financiadora del control global de la TB, que representa aproximadamente un tercio de la financiación internacional, ha visto interrumpidos abruptamente sus programas. Esto ha resultado en el cierre de servicios vitales de diagnóstico y tratamiento de la TB en numerosos países, poniendo en riesgo millones de vidas. La congelación no solo afecta al tratamiento y la prevención, sino que también perjudica gravemente la investigación de la TB, lo que podría acelerar la propagación de cepas resistentes a los medicamentos. Si bien existen demandas y oposición en curso, el peligro inmediato para los pacientes con TB sigue siendo grave, lo que pone de manifiesto el papel crucial de la cooperación internacional en la salud pública mundial.