La reversión de la política de vehículos eléctricos de la administración Trump: ¿un error de 1.000 millones de dólares?
La reversión por parte de la administración Trump de las políticas de la era Biden sobre los vehículos eléctricos está resultando mucho más costosa de lo previsto. La orden de desmantelar 654 estaciones de carga de vehículos eléctricos y vender más de 25.000 vehículos eléctricos del gobierno, aunque pretendía ahorrar 300 millones de dólares, se prevé que cueste a los contribuyentes 1.000 millones de dólares adicionales. Esto incluye el coste de desmantelar los cargadores, las pérdidas por la venta de los vehículos eléctricos por debajo del valor de mercado y el gasto de sustituirlos por vehículos de gasolina. La medida no solo supone pérdidas financieras significativas, sino que también causa inconvenientes a los conductores de vehículos eléctricos.