Microrayos: Una Nueva Hipótesis Sobre el Origen de la Vida
Desafiando el experimento clásico de Miller-Urey, una investigación de la Universidad de Stanford sugiere que las descargas de 'microrayos' entre gotas de agua de olas o cascadas en la Tierra primitiva, en lugar de grandes rayos, pueden haber sido la clave para el origen de la vida. El estudio descubrió que las pequeñas cargas eléctricas producidas por el rocío de agua fueron suficientes para desencadenar reacciones químicas en una mezcla de gases —nitrógeno, metano, dióxido de carbono y amoníaco— que se cree que estaban presentes en la Tierra primitiva, dando como resultado la formación de moléculas orgánicas, incluida la uracilo, un componente fundamental de la vida. Esto ofrece una nueva perspectiva sobre la abiogénesis, abordando las críticas a la hipótesis de Miller-Urey sobre la poca frecuencia de los grandes rayos y la inmensidad del océano.